ARMPatch, la nueva tecnología que permite medir la glucosa de forma continua y sin reemplazos frecuentes.
Más de 500 millones de personas en todo el mundo viven con diabetes, lo que convierte la monitorización continua de glucosa (MCG) fiable en una necesidad crítica aún no resuelta. Sin embargo, casi todos los dispositivos comerciales de MCG dependen de enzimas de glucosa oxidasa, cuya degradación en cuestión de días o semanas obliga a realizar reemplazos frecuentes y costosos.
Aunque las alternativas sin enzimas basadas en hidrogeles sensibles a la glucosa han demostrado un gran potencial, su aplicación sigue limitada por las deficiencias de los sistemas de lectura disponibles: los métodos ópticos son susceptibles a interferencias y plantean posibles problemas de toxicidad, mientras que los sistemas de ultrasonido requieren implantes y, por tanto, procedimientos quirúrgicos invasivos.
Para superar estas limitaciones, investigadores del Instituto de Tecnología Avanzada de Shenzhen (SIAT) de la Academia China de Ciencias, la Universidad Politécnica de Hong Kong y el Instituto Avanzado de Ciencia y Tecnología de Corea (KAIST) desarrollaron el ARMPatch (Parche de Microagujas de Lectura Acústica), un monitor portátil de glucosa y sin enzimas basado íntegramente en microagujas de hidrogel sensibles a la glucosa.
El trabajo, publicado recientemente en Science Advances, fue liderado por el profesor Meng Long, del SIAT, junto con el profesor Su Zhongqing, de la Universidad Politécnica de Hong Kong, y el profesor Jae-Woong Jeong, de KAIST. Situado entre una sonda de ultrasonido convencional y la piel, el ARMPatch funciona como una interfaz acústica que permite monitorizar la glucosa sin necesidad de enzimas, tintes fluorescentes ni hardware especializado.
Sus microagujas de hidrogel absorben el líquido intersticial y se hinchan en respuesta a las variaciones de glucosa, generando cambios de longitud que pueden cuantificarse en tiempo real mediante cualquier sistema de imágenes por ultrasonido convencional. Esta configuración convierte al ARMPatch en un sencillo accesorio para las sondas de ultrasonido existentes y elimina la necesidad de procedimientos invasivos.
En pruebas de laboratorio, el dispositivo mantuvo una detección estable de glucosa durante 56 días, mientras que en modelos animales en movimiento libre permitió realizar una monitorización continua durante 7 días. Las mediciones obtenidas mediante ultrasonido mostraron una fuerte correlación con las realizadas mediante un glucómetro comercial.
Estos resultados sitúan al ARMPatch como el primer enfoque documentado para la monitorización continua de glucosa mediante sistemas convencionales de imágenes por ultrasonido y abren una nueva vía para utilizar esta tecnología en aplicaciones portátiles de biodetección.
FUENTE: Link